domingo, 4 de septiembre de 2011

HAY QUE SABER ESPERAR SIN APRESURAR PELIGROSAMENTE LOS TIEMPOS.

Creo haber descifrado el periodo de "encantamiento" que causo, específicamente con las personas que quisiera que no acabe nunca la magia.

Todo indica que al transcurrir una semana, las personas tienden a alejarse de mi.

Sin embargo, en mi caso ocurre totalmente lo contrario, para que ocurra mi encantamiento, basta un solo día y ya me acostumbro a las otras personas.

En algunos casos es una ventaja y en otros, es muy complejo este hecho.

En realidad todo sería mas fácil si es que no ocurriese el fatal encuentro con algún encantador, pues no padecería las consecuencias del efecto y tampoco tendría que afrontar el trago amargo que queda luego de que haya transcurrido una semana.

Lo ideal seria marcar o predeterminar un tiempo razonable para que sucedan las cosas, porque queda una pregunta rondando mi cabeza, será un periodo excesivamente corto el que tardo en encariñarme..?

Luego de reflexionar acerca de ese tiempo que puede ser corto o no, solo queda volver a pensar en voz alta y digo:

Cansada de gritar, cansada de sufrir,
me dispongo a vivir y sonreír.
Ya no quiero más angustias,
solo quiero ver y sentir caricias.
Porque ya no hace falta temor,
no es necesario guardar rencor
pero si es necesario saber pedir perdón.

1 comentario:

  1. Cada uno es como es, por eso te querernos todos por tu maravillosa forma de ser Yesica. Bonita poesía.

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