Si confiar,
amar o compartir fuese fácil, no costaría un llanto y mil malestares.
Si no confío
ni en mi sombra es porque conservo algo de instinto.
Si antes
creía que las excepciones existían, hoy compruebo que yo soy la excepción por
creer eso.
Si nunca
creí ni en lo casi eterno, hoy ya no creo ni en lo temporal…
No me hablen
de amores duraderos, únicos...Mucho menos de eternos.
No me hablen
de historias de amores verdaderos… Mucho menos de historias verdaderas.
No me hablen
de confianza, de seguridad, de estabilidad… Mucho menos de modelos a seguir.
No me hablen
de corazones rotos y vueltos a construir… Mucho menos de corazones compañeros.
No me hablen
de amores fieles… Mucho menos de lobos convertidos en corderos.
Abismo,
vacío y frialdad son las únicas cosas que hoy me unen a vos.
Y lo que
comprendí es que la vida no te enseña, sino que te obliga a aprender…



