domingo, 16 de octubre de 2011
ROMPECABEZAS AL SOL
En días de sol y a partir de la media mañana, cuando el rey pisa con mayor firmeza e invita a disfrutar de sus rayos, quisiera poder ser un alma vagabunda e invisible para que nadie interrumpa mi momento y pueda saciar mi apetito devorador y consumista de asistir a dicha ceremonia: rendirme a los pies del emperador amarillo.
Llega ese horario y se hace casi imposible no sentir las inmensas ganas de buscar y sentir los rayos calurosos y extensos del sol. Lástima que la mayoría de las veces no puedo apreciar su presencia tal cual y como quisiera, los compromisos del día a día y de la rutina agitada que nos toca vivir, me lo impiden. Sin embargo no dejo pasar la oportunidad y en el peor de los casos, abro puertas y ventanas…lo dejo entrar.
Pero cuando obtengo una acreditación y el tiempo me tiende una mano, no dejo de utilizar el pase libre, me rindo a sus pies.
La sensación del sol recorriendo mi piel es como sentir la sangre correr por mis venas, me hace sentir viva. Realza mi color, inspira mis emociones y reaviva mi libertad.
Esa independencia que nace desde lo más profundo de mi inconsciente y se hace consciente, hasta el punto de no dejar dudas de ese espíritu firme ante lo que considero justo e imperioso.
La presencia calurosa del rey sol hace que viaje en mis pensamientos y que afloren mis recuerdos, incluso los más remotos, que ya ni siquiera sabía que existían. Como si tuviera la fuerza vital de reconstruir y renovar todo, uniendo piezas y trayendo a la actualidad alguna satisfacción lejana.
Resumiendo, cuando estoy en compañía del astro amarillo, recuerdo que vivo en una constante transformación, el lila me lo dice a gritos y el mundo a mí alrededor no se da por enterado; lo tomo con calma y sin temor, yo sigo, nadie me detiene.
Pero una vez instalada en el sofá de la habitación sin puertas, escuchando el ruido del silencio con mis pasiones a los costados y escribiendo alguna historia representativa, visualizo que tengo como asignatura los sucesos y como profesor de cabecera, a la vida, por eso no dejo pasar más el tiempo y le rindo un tributo al sol..
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